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HISTORIA
DE LA TERAPIA MAGNÉTICA |
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Antes de la Era Cristiana, algunos pueblos conocieron la existencia
de una piedra mineral, un óxido de hierro, la magnetita: (Fe3
O4), que tenía la propiedad de atraer el hierro y otras piezas
del mismo mineral Entre los años 1000 y 1200 de la Era Cristiana
la historia de lo que hoy conocemos como magnetoterapia se
relaciona en particular con el uso de la brújula y la navegación.
La brújula (barrita o aguja imanada, que girando libremente
sobre una púa, sigue la dirección del meridiano magnético,
señalando con uno de sus extremos, el norte magnético) fue
conocida en la cultura china mucho antes que en la cultura
occidental; suele trazarse hacia atrás, hasta el ano 121 a.
C. Durante cientos de años el conocimiento sobre los campos
magnéticos y la magnetoterapia permaneció sepultado, hasta
que en el año 1600, Sir William Gilbert publicó en Inglaterra
un libro sobre el tema del magnetismo, con la finalidad de
aunar criterios en interés de los temas de navegación marítima.
Mencionó, entre otros, la declinación de la brújula y contribuyó
a la historia de la magnetoterapia, dando a conocer sobre
bases empíricas irrefutables que el planeta que habitamos,
la Tierra, es un gran magneto. En 1760, una Ley de la Física,
propone que la intensidad de un campo magnético es inversamente
proporcional al cuadrado de la distancia a los polos. En 1785,
Carlos A. Coulomb, físico francés (1736-1806) estableció la
Ley que lleva su nombre: "La atracción o la repulsión entre
dos polos magnéticos con cargas distintas o iguales es inversamente
proporcional al cuadrado de la distancia que los separa."
Andrés Ampere, físico francés (1786 - 1853) demostró que las
agujas de acero se magnetizan si se colocan dentro de un alambre
circular que conduzca corriente eléctrica. Miguel Faraday,
físico inglés (1791-1867) estudió las particularidades de
las regiones que rodean a los cuerpos eléctricos y a las corrientes
eléctricas. estableció el concepto de campos eléctricos y
magnéticos, en donde el espacio libre debe ser considerado
como una corriente eléctrica desplazada, y señaló que los
campos eléctricos y magnéticos, al variar en el tiempo, generan
ondas de energía que se propagan en el entorno espacial con
la velocidad de la luz, lo que llevó a admitir que la luz
es un fenómeno electromagnético. De su nombre deriva la denominación
de "corriente farádica", que se refiere a un tipo de corriente
alterna e intermitente, producida en un carrete de inducción
y utilizada con fines terapéuticos. James Maxwell, físico
inglés (1831-1879) publicó en 1873, un conocido trabajo científico,
donde aplicó los estudios de otros colegas y formalizó su
modelo con ecuaciones matemáticas. Siguiendo los conocimientos
adquiridos por Faraday, estableció su teoría sobre los campos
eléctricos y magnéticos, en donde el espacio libre debe ser
considerado como una corriente eléctrica desplazada, y señaló
que los campos eléctricos y magnéticos, al variar en el tiempo,
generan ondas de energía que se propagan en el entorno espacial
con la velocidad de la luz. Esto lo llevó a admitir que la
luz es un fenómeno electromagnético. Los trabajos de Maxwell
fueron fuente de inspiración de otros sabios en los años siguientes,
Roentgen, Curie, Rutherford, Plank y Einstein en 1905 entre
otros. Andrés Ampere, físico francés (1775-1836) consideró
que el magneto se origina por una corriente eléctrica circular
(helicoidal) entre sus moléculas Toda corriente que fluye
de manera circular determina un campo magnético por dentro
de las líneas de flujo de la misma corriente. El movimiento
orbital del electrón alrededor del núcleo equivale a una corriente
que fluye helicoidalmente y determina un campo magnético que
se llama "campo magnético electrónico orbital". El electrón
rota también sobre su eje y forma un campo magnético adicional
que se llama "del spin electrónico", lo que nos da que en
el átomo, el momento magnético debido al electrón, es la suma
de los momentos magnéticos del orbital y el spin. Si se trata
de varios electrones, la resultante puede ser igual o distinta
de cero, según la distribución y el sentido de circulación.
En Mecánica cuántica se admite que el campo magnético del
spin queda anulado cuando el número de electrones es par,
a este fenómeno se lo conoce como el "principio de exclusión
de Pauli" (Wolfgang Pauli, -1900-1958 - físico suizo).
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